Gonzalo Morales había convertido cuatro goles en tres partidos y debió esperar 17 para volver a marcar. Gamba no lo había logrado en los seis que llevaba en este retorno a la institución. Orsini sólo marcó uno y fue ante Sarmiento de Junín en el minuto final, hace 14 partidos. A Balboa tampoco se le daba y por eso “iba y venía” en su condición de titular. A Domina no se lo cuenta porque recién está volviendo, pero su aporte también escaseaba. Y los poquitos goles de Unión, en “cuentagotas”, venían de la mano de dos volantes (Mosqueira y Del Blanco). Si eso no es un gran déficit, ¿a qué se le llama un “verdadero déficit”?


































