Nardoni (7) volvió a sobresalir por su empuje y por esa convicción para cortar el juego del rival y para encarar con mucha decisión. Esta vez, bien apuntalado por Portillo (7) que cumplió un muy buen trabajo desde el punto de vista no sólo de la recuperación de la pelota, sino de la capacidad para ser la rueda de auxilio en el relevo de todos sus compañeros. En ese mismo nivel hay que ubicar a Agüero (7) y también a Corvalán (7), que terminaron armando una buena dupla de centrales para defender y que, en el área de enfrente, aparecieron en toda su dimensión para que Unión llegue al gol en una pelota quieta que, precisamente, ellos dos se encargaron de cabecear (Agüero para bajar la pelota y Corvalán para embocarla en el arco rival) y así convertir el gol que ponía justicia en el resultado apenas iniciado el segundo tiempo. Por último, en este mismo renglón de elegidos, hay que calificar el muy buen segundo tiempo de Cañete (7), que metió dos habilitaciones de gol (una a Zenón y la otra a Marabel) que debieron ser suficientes y letales para definir el partido.