Unión dejó dos cosas bien en claro el año pasado: 1) que la exigencia quedó alta por el segundo puesto en la fase clasificatoria del último Clausura; 2) que esa expectativa con la que fue a jugar la ronda final y perdió en el primer partido – como local – ante Gimnasia, no se vio correspondida, convirtiéndose en una desilusión. Por esto vinieron las consecuencias. La primera se vio la noche del debut ante Platense, cuando el 0 a 0 final tuvo una despedida en silencio de la gente que colmó el 15 de Abril. Y la segunda, que a nadie conforma esta sumatoria de puntos (4 sobre 12) y una producción futbolística con altibajos que ha tenido el equipo en los primeros partidos.



































