Fue solo un partido, aquel ante Central Córdoba en Santiago del Estero y la prueba falló. ¿Fue el plan?, ¿fueron los intérpretes?, hoy eso ya no importa. Madelón quiso darle más juego interior al equipo, modificó el esquema, se paró con un 4-2-3-1, juntó mucha técnica para manejar la pelota y el equipo no anduvo. Hubieron rendimientos individuales bajos, poca llegada en el primer tiempo y problemas defensivos. La derrota fue incuestionable y Madelón decidió volver a las fuentes. Tuvo diez días para preparar el partido con Defensa y Justicia y fue todo distinto. Unión ganó, volvió a mostrar una imagen sólida y contundencia. Algo parecido ocurrió con Newell’s. Veinticinco minutos iniciales buenos, sacó la diferencia en el resultado y luego la aguantó bien, con orden, seguridad y una buena actuación de Tagliamonte.


































