Como la canción de Los Beatles, una de las tantas que se inmortalizaron en plena beatlemanía, Unión vivió su propio “anochecer de un día agitado”. Es que hubo que destrabar una situación bancaria que complicó la semana con el plantel. Y se pudo conseguir a tiempo para que nada perturbe a un plantel que buscaba saldar la deuda que dejó con su público aquella noche de Central Córdoba (cuando los santiagueños dieron vuelta un resultado que era favorable) y, sobre todo, la pésima actuación en cancha de San Lorenzo, ante un rival que solamente corriendo y metiendo le pudo ganar.




































