No movió demasiado la aguja la postergación por casi 48 horas del partido. El plantel de Unión estaba concentrado en Casasol para jugar el viernes, los jugadores fueron liberados y otra vez a concentrar el sábado para afrontar el partido con Patronato el domingo. No le pasó, por ejemplo, lo de Talleres, que debió viajar a Rosario. En este caso, la movilización es de apenas 30 kilómetros que no complican para nada el panorama. Quizás lo único observable sea que para enfrentar a Sarmiento, el jueves, apenas dispondrá de tres días para entrenar (lunes livianito, martes con más intensidad y miércoles otra vez liviano). Pero son las circunstancias extraordinarias que lo obligaron y habrá que aceptarlas.

































