Colastiné Norte comienza allí donde la ciudad de Santa Fe empieza a deshilacharse en agua. A pocos kilómetros del centro capitalino, en el inicio del distrito de La Costa, el asfalto deja lugar a la arena, la vegetación avanza sobre los bordes del camino y el paisaje se abre hacia los cursos del río Colastiné y los bañados de la laguna Setúbal. Entre islas, terraplenes y calles de arena se extiende un barrio con identidad propia: mezcla de pueblo ribereño, zona de quintas y área residencial que creció al ritmo de la expansión de la costa santafesina.


































