Anatilde camina lento por la galería del patio central de la vieja edificación ubicada en la esquina de Tucumán y Zavalla. Un poco más allá cae la lluvia sobre los bancos, sobre el césped. Anatilde va camino a lo que fue su celda durante la última dictadura cívico militar. Allí llegó la madrugada del 24 de marzo de 1977, encapuchada, con 22 años de edad, en el baúl de un auto. La habían secuestrado. No sabía a donde la llevaban. Tampoco lo supo durante las horas posteriores. Fue más tarde que se enteró que esa celda era parte de la Comisaría 4° de la Policía de Santa Fe. Un centro clandestino de detención que hoy es una Espacio de la Memoria y está siendo restaurado para su preservación.


































