Está aquí nomás, pegado al área turística-comercial y recreativa más importante de la capital: es el Museo del Puerto de Santa Fe. Su puerta es el "eje de navegación ceremonial" del Dique 1, frente a su cabecera. Allí se materializó oficialmente el ámbito de la administración portuaria: se elevó el plano y se lo coronó con el reloj, ese imponente reloj que se alza sobre el techo. El lugar es el "corazón" del puerto artificial de ultramar, construido entre 1904 y 1910 por cientos de obreros holandeses.


































