Se lo ve como lo que fue: un hombre imponente, el gran “Patriarca de la Federación”, con su sable, sus botas algo manchadas por la tierra y su uniforme, al lado de un palenque. Detrás, la Iglesia de La Merced, actual Iglesia de los Milagros (Inmaculada Concepción), en calle Gral. López y 9 de Julio. Es un óleo del Brigadier General Estanislao López.

































