Es moneda corriente escuchar a usuarios con quejas sobre el servicio de transporte urbano. Si bien ya se incrementó el "corte de boleto" con relación a la época de pandemia, aún hay líneas que parecen seguir con frecuencias reducidas, lo que hace que en horarios pico, los coches circulen colmados de pasajeros y dejen gente plantada en las paradas. Esas personas deben esperar 20 ó 25 minutos más -como mínimo- al coche siguiente que a veces vuelve a venir lleno y a dejarlos nuevamente en espera.



































