Cuesta imaginar que en 1889, hace 135 años, la ciudad de Santa Fe se preparaba para contar con energía eléctrica, en estos tiempos donde casi todo funciona con electricidad; donde si la batería del celular se quedó sin carga, llega el “panic attack”; o si hay un corte por apenas unas horas, los reclamos vecinales llegan en iracundo aluvión a los teléfonos de la prestataria del servicio.


































