En España donde el gobierno decretó el estado de alarma por el coronavirus, las limitaciones para los ciudadanos son rigurosas y establecieron que la circulación sólo está permitida para ir a comprar alimentos, productos farmacéuticos y de primera necesidad; ir al médico y a los establecimientos sanitarios; al trabajo (esto incluye las prestaciones profesionales que se realicen en el exterior); regresar al domicilio principal; dar asistencia a personas mayores, menores, dependientes, con discapacidad o especialmente vulnerables; ir al banco o a la compañía de seguros o salir por causa de fuerza mayor o necesidad.