Hacen un trabajo silencioso, pero casi siempre se vuelven “héroes urbanos sin capas ni espadas”: sólo a fuerza de logística, organización precisa, agua y mangueras, sacos ignífugos para protección y rapidez en la actuación de una urgencia. Allí, donde el fuego arrasador aparece, están los Bomberos Zapadores de Santa Fe.



































