Este jueves se cumplen 40 años de la caída del Puente Colgante, emblema e ícono de la ciudad de Santa Fe. Construido en 1928 para satisfacer la doble necesidad de provisión de agua y conexión vial, la estructura resistió 55 años hasta que la feroz crecida del río Paraná en 1983 determinó su destino.



































