El sueño de la casa propia es una de las principales metas que las familias se proponen para mejorar la calidad de sus vidas. Las ansiadas viviendas tuvieron a lo largo de los años diversos materiales de construcción; salvo uno que persiste: el ladrillo de barro. Hacer esos bloques requiere de una técnica milenaria que no todos la pueden lograr. El Litoral visitó un horno de barrio La Tablada para dialogar con Valeria Ojeda, quien conduce un emprendimiento del rubro.



































