“El que haya pasado por la costanera...es un lugar emblemático, todo el mundo lo mira, es una costumbre, es un orgullo de los santafesinos y está en ruinas, sin poder ser utilizado, los mismos voluntarios y el director han hecho grandes esfuerzos para poder habilitar una parte del edificio para poder resguardar el material científico, las maquetas, la biblioteca, pero no es suficiente y no tiene ni siquiera los servicios esenciales como la luz, el agua o los baños”, dijo Ceresola. En tal sentido, explicó que se solicitaron medidas de seguridad, “tanto a la Guardia de Seguridad Institucional como a la policía provincial” y “un informe sobre el estado de la obra, porque hay que hacer un nuevo pliego y una nueva licitación”.