La colocación de un radar en calle Iturraspe al 3400, en el barrio Pro Adelanto Barranquitas de la ciudad de Santa Fe, generó malestar entre los vecinos, quienes aseguraron que la medida no respondió a los pedidos realizados previamente.
El nuevo dispositivo de control, instalado a modo de prueba en Iturraspe al 3400, generó malestar en el barrio y reavivó los reclamos por soluciones viales. Advierten que la medida no responde a las necesidades planteadas.

La colocación de un radar en calle Iturraspe al 3400, en el barrio Pro Adelanto Barranquitas de la ciudad de Santa Fe, generó malestar entre los vecinos, quienes aseguraron que la medida no respondió a los pedidos realizados previamente.
Como anticipó El Litoral, el aparato funciona a modo de prueba y desde la vecinal insistieron en la necesidad de implementar acciones concretas para prevenir accidentes en una de las zonas más transitadas.
En este marco, Alfredo Pennis explicó que la instalación del dispositivo los tomó por sorpresa: “a través de los vecinos y de las redes sociales, nos enteramos que habían colocado un radar”. A partir de ese momento, comenzaron a interiorizarse sobre la situación y detectaron irregularidades en torno a su funcionamiento.
En este contexto, el cuestionamiento apuntó a que la medida no soluciona el problema de fondo. “Nosotros desde la institución queríamos que se coloque un reductor de velocidad o semáforo”, sostuvo Pennisi, al tiempo que remarcó que el objetivo era evitar siniestros en un corredor con alta siniestralidad.
Desde la vecinal señalaron que la instalación del radar no respondió a un criterio preventivo, sino que podría tener otro fin. “En vez de actuar desde la prevención, creemos que esto tiene que ver con una cuestión de recaudación”, afirmó el referente barrial.
En ese sentido, insistió en que los vecinos habían solicitado previamente estudios técnicos que justificaran la intervención: “pedíamos un estudio previo de factibilidad técnico y económico, pero nos encontramos con esta situación”.
Además, remarcó que existen antecedentes en la zona donde sí se aplicaron medidas efectivas: “Cuando los niños vienen a la plaza o al jardín Santa María Goretti utilizan esa vía porque están los reductores de velocidad y de esa manera evitamos accidentes”.
El cruce de Iturraspe fue señalado como uno de los sectores más conflictivos del barrio. Pennisi explicó que se trata de un punto clave. “Es el acceso a la autopista y desde ahí vienen los vehículos a una velocidad considerada”, señaló.
Esta situación se agrava al ingresar a zonas más urbanizadas, donde el tránsito se vuelve más complejo y aumenta el riesgo de accidentes. Por eso, los vecinos reiteraron la necesidad de implementar soluciones estructurales y no medidas transitorias.
A la problemática vial se sumaron reclamos por obras en ejecución por parte de la empresa Aguas Santafesinas que, según denunciaron, incrementaron los peligros en la zona. Pennisi señaló que los trabajos vinculados a desagües y cloacas aún no finalizaron y generan complicaciones.
“Tenemos un problema histórico con los desagües pluviales, nos inundamos cada vez que llueve”, explicó. Además, advirtió sobre situaciones de riesgo actuales: “los accidentes se están produciendo porque cuando se inunda no se alcanza a ver dónde está todo roto”, y agregó que “ya ha habido caída de vehículos y también de motos”.
Frente a este escenario, los vecinos aseguraron que continuarán gestionando soluciones para evitar nuevas situaciones peligrosas y mejorar la seguridad en el barrio.




