El lago del Parque del Sur, uno de los espacios verdes más emblemáticos de la ciudad, vuelve a mostrar una postal que ya se volvió casi familiar: amplias porciones de su superficie cubiertas por “repollitos de agua”, una vegetación flotante que avanza con rapidez y transforma el espejo en una alfombra verde. El fenómeno genera preocupación entre vecinos y visitantes del parque, pero también reabre un problema ambiental que la ciudad conoce desde hace años y que, pese a distintos operativos de limpieza, vuelve a repetirse periódicamente.



































