Una alerta errónea sobre una supuesta crecida del río Salado, difundida el jueves pasado a través de aplicaciones móviles, generó preocupación en vecinos de la ciudad de Santa Fe. Sin embargo, desde la Provincia, la Municipalidad y organismos técnicos se aclaró rápidamente que no existía riesgo inminente de inundación, en un episodio que dejó al descubierto los riesgos de confiar en información no verificada.



































