Tras las intensas lluvias que anegaron la capital santafesina, la provincia se prepara para la llegada de vientos fuertes y ráfagas que podrían superar los 70 km/h. La advertencia, emitida por el Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático SAT Santa Fe, se debe a la profundización y el desplazamiento de un centro de baja presión.




































