La falta de agua potable se transformó en un drama para los vecinos y vecinas de la ciudad de Santo Tomé, en el Gran Santa Fe. Es que con el agobiante calor reinante en este verano la demanda creció y el servicio colapsó. En consecuencia, hay miles de hogares en los que al abrir la canilla no sale agua. Nada. Ni una gotita, un chorrito. Y además, durante la noche la falta de presión impide el abastecimiento de los tanques domiciliarios. Nada. Sin agua.



































