El 21 de marzo fue tapa del suplemento Nosotros de El Litoral: allí Abril Massimini contaba su pasión por el tatuaje, anunciaba que iba a empezar a viajar a Buenos Aires para trabajar en otro estudio e imaginaba la conclusión de una beca otorgada por el Fondo Nacional de las Artes que -con el inicio del otoño- la llevaría a montar una muestra a la ciudad de Resistencia, luego de una formación de todo un año. Un día antes de aquella entrevista había comenzado a regir el aislamiento social, obligatorio y preventivo en el país a raíz del avance de la pandemia por Covid-19 y, lo que pareció limitarse a un par de semanas se extendió, se volvió a extender y se prolongó una vez más, hasta sumar meses.


































