Una topadora levanta polvareda entre el caserío junto al zanjón. Es el extremo oeste de la ciudad de Santa Fe. La Villa Oculta. A la que por ordenanza municipal le cambiaron el nombre para honrar a uno de sus principales impulsores: ahora es el barrio Atilio Rosso. Un homenaje al cura del Movimiento Los Sin Techo (MLST) que dejó la vida en esos callejones más necesitados de la ciudad.

































