Carlos Alonso murió este lunes a los 97 años en su casa de Unquillo, Córdoba, la localidad donde había elegido radicarse después de su regreso del exilio y donde continuó trabajando hasta sus últimos años. Con su partida se cierra una extensa trayectoria dentro del arte argentino, construida durante más de siete décadas a partir de la pintura, el dibujo, el grabado, el collage y la ilustración.






































