La expansión de la carinata, la camelina y la colza en Argentina ya no responde únicamente a una búsqueda de diversificación agrícola. Detrás del crecimiento de estas oleaginosas invernales aparece un fenómeno mucho más amplio: la transición energética global y la creciente demanda de materias primas sostenibles para la elaboración de biocombustibles avanzados.




































