El escenario es el mismo —o peor áun— que cuando El Litoral comenzó la recorrida por los clubes más importantes de la ciudad. Los indicadores en común son todos similares: caída a pedazos de lo que ingresaba por la cuota societaria, donde muchos de los socios son deportistas que no pueden hacer nada con un club cerrado. Pero, además, sin ninguna chance que entre un solo peso por las llamadas unidades de negocios: el bar, comedor, alquiler de canchas, las unidades Para los eventos sociales.
































