“Tenemos que estar unidos, no darle importancia a lo que se dice afuera y mantenernos todos juntos porque se vienen objetivos importantes”. Después del empate en el clásico, que se sumó a las frustraciones que significaron la eliminación de la Copa Libertadores y la derrota de local frente a Gimnasia de La Plata, Ángel Di María consideró que era el momento de salir a dar la cara por el equipo y por el club. Y a juzgar por lo que pasó este domingo en cancha de Tigre, el plantel asimiló el mensaje de su capitán y sacó adelante un partido que venía complicado. El triunfo, con gol de penal del propio “Fideo”, acomodó al “Canalla” en todas las tablas y le da oxígeno al técnico Jorge Almirón para planificar la final de la Supercopa Internacional ante Estudiantes.




































