Los 2.260 metros de altura que tiene Calama y la ausencia de Messi no fueron un obstáculo para este andar sin prisa ni pausa que tiene la selección de Scaloni. Tampoco la ausencia del entrenador (reemplazado por Samuel como conductor principal). Argentina jugó un primer tiempo con altura, allí justificó el resultado a favor y esa altura fue la causante -en parte- de un nivel futbolístico que decreció en el segundo tiempo, aunque el equipo supo aguantar el resultado (retrocediendo líneas y jugando más cerca de un “Dibu” Martínez que volvió a tener un par de atajadas clave, más allá de que no reaccionó bien en el gol chileno).




































