Con la reducción de la relación de compresión de 18:1 a 16:1 para la nueva generación de motores híbridos, la Fórmula 1 se enfrenta a un área crítica de diseño. La compresión influye directamente en la eficiencia de la mezcla aire-combustible y en el rendimiento del motor, y cualquier ajuste que aumente la relación durante la operación puede significar una ventaja competitiva importante.

































