El rumor duró poco. En la mañana del domingo, Villarreal confirmó lo que en la cancha ya parecía una sentencia: Juan Foyth se rompió el tendón de Aquiles izquierdo y deberá operarse.
Juan Foyth sufrió la rotura del tendón de Aquiles izquierdo en el partido de Villarreal ante Real Madrid y deberá pasar por el quirófano. La lesión lo deja fuera de competencia por meses y enciende alarmas en el plan de Lionel Scaloni.

El rumor duró poco. En la mañana del domingo, Villarreal confirmó lo que en la cancha ya parecía una sentencia: Juan Foyth se rompió el tendón de Aquiles izquierdo y deberá operarse.
El defensor argentino se lesionó durante el cruce frente al Real Madrid, sin contacto con un rival, y dejó el campo con gestos de dolor. La imagen recorrió Europa en segundos y ahora también golpea la puerta de la Selección.
La acción fue tan simple como cruel: Foyth intentó ajustar una marca, apoyó y se desplomó. La falta de choque previo aumentó la preocupación médica, porque el Aquiles suele dar señales claras cuando se rompe.
Los auxiliares lo asistieron de inmediato y el capitán del “Submarino Amarillo” salió sin poder apoyar el pie. La secuencia, además, quedó marcada por un gesto que no pasó desapercibido.
Franco Mastantuono, argentino y rival en ese momento, se acercó a consolarlo cuando abandonaba la cancha. Un abrazo breve, un beso y una escena humana en medio del silencio del estadio.
El club español comunicó que los estudios confirmaron la rotura del tendón y que en las próximas horas informará detalles de la intervención quirúrgica. En LaLiga ya lo leen como una baja de larga duración.
Para el cuerpo técnico de Scaloni, la noticia llega en el peor momento: Foyth venía recuperando ritmo, continuidad y confianza tras una etapa marcada por lesiones que lo habían frenado demasiado tiempo.
Su versatilidad siempre fue un valor agregado. Puede jugar de lateral derecho con perfil defensivo o cerrarse como central, algo que la Selección suele agradecer cuando el partido pide cambios tácticos sin tocar nombres.
El defensor se había ganado nuevamente un lugar en el radar argentino con buenos rendimientos en Villarreal. En España lo respetan por liderazgo y por esa capacidad de sostener al equipo aun sin brillar.
Ahora el calendario se vuelve un enemigo. La recuperación de un Aquiles no es lineal y exige paciencia. En ese tramo, lo que se pierde no es solo tiempo: también se pierde rodaje competitivo.
Scaloni, que venía administrando la defensa con alternativas, suma así un dolor de cabeza inesperado. No es solo una baja: es la ausencia de un comodín que resuelve varios problemas a la vez.
Foyth ya había atravesado lesiones importantes en el pasado y sabía lo que significa empezar de nuevo. Por eso el golpe pega doble: por la gravedad y por el contexto, con el Mundial 2026 cada vez más cerca.
En Villarreal, la frase “mucha fuerza, capitán” no fue solo un saludo: fue una forma de admitir que el equipo pierde una pieza de referencia. En Argentina, la sensación es parecida.
A veces el fútbol no avisa. Un paso, un apoyo, un segundo. Y de pronto el futuro se vuelve una sala de estudios médicos, una operación y una carrera contra el reloj.




