El entrenador Marcelo Gallardo renunció este lunes a su cargo como director técnico de River Plate, poniendo así fin a su segundo ciclo al frente del primer equipo en un momento de grandes dificultades deportivas.
El histórico DT anunció su salida en un video y dirigirá por última vez este jueves a River frente a Banfield en el Monumental, luego de una serie de resultados adversos y una crisis deportiva que marcó su retorno al club.

El entrenador Marcelo Gallardo renunció este lunes a su cargo como director técnico de River Plate, poniendo así fin a su segundo ciclo al frente del primer equipo en un momento de grandes dificultades deportivas.
El anuncio fue formalizado a través de un video difundido por las redes del club y posteriormente compartido por los medios deportivos.
Gallardo, figura emblemática del club y considerado uno de los entrenadores más exitosos en la historia reciente del fútbol argentino, comunicó su decisión tras semanas de tensiones y resultados irregulares.
En su mensaje, expresó que “las cosas no salieron como proyectamos” y agradeció el apoyo de los hinchas y la institución, aunque admitió su dolor por no haber alcanzado los objetivos esperados en esta etapa.
Pese a la renuncia, el “Muñeco” no se alejará de inmediato: dirigirá a River por última vez este jueves 26 de febrero en el estadio Monumental, cuando el equipo reciba a Banfield por la séptima fecha del Torneo Apertura. Ese encuentro marcará su despedida oficial ante su público.
El contexto de su decisión está vinculado a una serie de resultados adversos que generaron un clima de incertidumbre en el club.
River llegó a acumular más de una decena de derrotas en sus últimos encuentros oficiales, con una racha negativa que no se veía desde décadas atrás, lo que contribuyó a erosionar la confianza en el proyecto y a aumentar la presión sobre el entrenador.
Gallardo había regresado a River en agosto de 2024, en reemplazo de Martín Demichelis, en un intento de reencender una etapa que muchos hinchas recordaban por su éxito entre 2014 y 2022, cuando conquistó múltiples títulos nacionales e internacionales. Sin embargo, el retorno no logró replicar los logros de esa etapa inicial.
Los números de su segundo período reflejan una campaña marcada por altibajos y falta de consistencia. En 85 partidos oficiales dirigidos desde su vuelta, cosechó 35 victorias, 32 empates y 18 derrotas, con una efectividad que quedó lejos de aquel brillo histórico.
Además, el equipo no logró imponerse en competiciones internacionales ni concretar una clasificación a la Copa Libertadores de 2026, otra de las cuentas pendientes del ciclo reciente.
La eliminación en torneos continentales, incluidas instancias decisivas como las semifinales de la Copa Libertadores y la fase de grupos del Mundial de Clubes, se sumaron a resultados menos esperados en competencias locales frente a rivales con menor presupuesto, lo que contribuyó a aumentar las dudas sobre el rumbo futbolístico del equipo.
River tampoco consiguió títulos importantes durante este regreso de Gallardo, a diferencia de su primera etapa, donde había llevado al club a conquistar dos Copas Libertadores, una Copa Sudamericana y varios campeonatos locales, consolidándose como un período dorado en la historia millonaria.
Las voces de diversos sectores del mundo del fútbol reflejaron una mezcla de sorpresa, respeto y debate sobre la decisión. Aunque el anuncio oficial se dio de forma directa y con un tono reflexivo por parte del entrenador, el ambiente alrededor del club en los últimos días estuvo marcado por especulaciones mediáticas y comentarios sobre posibles alternativas antes de que se confirmara la renuncia.




