Un escenario de extrema tensión y conmoción sacudió los planes de la Selección de Irán en las últimas horas. En la antesala de lo que debería ser una fiesta absoluta por el inicio de la Copa del Mundo, el búnker de la delegación asiática en Tijuana, México, se convirtió en el epicentro de un fuerte operativo policial tras el hallazgo de un cadáver con evidentes signos de violencia justo frente al complejo donde se hospeda el plantel.


































