El lunes amaneció con tensión en el predio de Santo Domingo. La derrota ante Banfield había sido el golpe de gracia para Julio César Vaccari, que presentó su renuncia y dejó vacante un puesto que Independiente no puede darse el lujo de improvisar. El equipo quedó descalificado de la Copa Sudamericana, eliminado de la Copa Argentina y todavía no ganó en el Clausura, por lo que el clima interno es de pura urgencia.



































