La clasificación de Inglaterra a las semifinales del Mundial 2026 dejó una mezcla de euforia y preocupación. Jude Bellingham fue el gran protagonista de la remontada ante Noruega con un doblete decisivo, pero también encendió las alarmas al terminar el encuentro con molestias en el hombro izquierdo, una lesión que arrastra desde hace varios años.





































