Por tercera vez en su carrera, Marco Ruben decidió salir del retiro para vestir la camiseta canalla.
El máximo goleador histórico del club anunció su regreso a la actividad profesional para sumarse nuevamente al plantel de Rosario Central. A los 39 años y tras haber colgado los botines a fines de 2024, el ídolo vuelve con la ilusión de disputar el Torneo Apertura y la Copa Libertadores, esta vez acompañado por Ángel di María en una nueva aventura continental.

Por tercera vez en su carrera, Marco Ruben decidió salir del retiro para vestir la camiseta canalla.
El histórico delantero, máximo artillero del club, se sumará al equipo dirigido por Jorge Almirón con el objetivo de aportar jerarquía en un plantel que busca competir en el ámbito local y continental.
Su vuelta se da en un contexto particular: Central no logró cerrar la incorporación de un centrodelantero y apostará por su experiencia como alternativa ofensiva.
a ilusión de los hinchas crece, especialmente con la posibilidad de verlo en el clásico ante Newell's Old Boys, programado para el 1° de marzo.
El regreso de Ruben también reactiva la expectativa de verlo nuevamente en la Copa Libertadores, torneo que ya disputó con Central en 2006 junto a Ángel di María. En aquella edición, el Canalla quedó eliminado en fase de grupos, pero el delantero dejó su sello con tres goles en seis partidos.
Diez años después, como capitán y referente, volvió a competir en el máximo certamen continental, alcanzando los cuartos de final y anotando ocho tantos en ocho encuentros.
Ahora, con un plantel renovado y la presencia del campeón del mundo, sueña con escribir un capítulo distinto y pelear por la gloria.
Con 106 goles en 283 partidos y la obtención de la Copa Argentina 2018, el legado de Marco Ruben en Central es innegable.
Su regreso no solo representa un aporte deportivo, sino también un gesto simbólico para un club que lo considera uno de sus grandes emblemas.
A sus 39 años, el delantero buscará sumar una última página a su historia, con la esperanza de cerrar su carrera en el club que lo vio brillar. El desafío será grande, pero la motivación parece intacta: volver a competir y soñar con títulos que prolonguen su idolatría en Rosario.




