El equipo de Julio César Falcioni jugó a "no perder" en Mendoza y en el primer tiempo, ante la falta de ideas del rival y con nueve jugadores (solo Rodríguez y Déboli en terreno local) ocupados exclusivamente a defender, el planteo parecía funcionar, pero en el complemento a los 12 minutos llegó el gol del "Tomba" y todo se derrumbó. Colón tibiamente adelantó sus líneas y generó muy poco como para "reclamar" la igualdad, cayendo sin atenuantes en una seguidilla preocupante por el torneo local.



































