Cuando Lionel Messi provocó una de las grandes noticias futbolísticas del año con su incorporación a Inter Miami, el equipo de Florida acumulaba 11 partidos sin triunfos y se hundía en el último puesto de la Conferencia Este de la Major League Soccer (MLS). Pronto hubo que familiarizarse con el calendario del soccer. Por esa época, mediados de julio, la MLS se interrumpió para darle espacio a la Leagues Cup, competencia internacional entre representantes estadounidenses y mexicanos, en la que Leo fue un furor.

































