Murió el Flaco Bergesio y los recuerdos fluyen. En El Litoral tuvimos la fortuna de haber disfrutado de su pluma tan particular, cuando escribía con el seudónimo de Veraz. La bohemia de su vida la trasladaba al periodismo, pero para contar con el idioma de la calle lo que veía adentro de una cancha. Una vez, un arquero estaba atajando tan bien que dijo: “A fulano de tal, si le tiran un cascotazo, seguro que también lo ataja”.


































