Era una jornada de mucho frío en la capital entrerriana. Domingo 13 de mayo de 2001. El Aeropuerto de Paraná recibió muy temprano a la delegación de Patronato de la Juventud Católica, que cerca de las 9 volaría en un avión Fokker de 44 plazas a la ciudad de Salta. El Santo debía enfrentar por la tarde a Gimnasia y Tiro en duelo por la primera fecha del Hexagonal final, cuyo ganador ascendería a la Primera B Nacional. Como quedaron butacas libres la delegación se completó con dirigentes (encabezados por Osvaldo Tarzia, presidente), allegados, el fotógrafo Sergio Ruiz y quien esto escribe.



































