El fútbol argentino parece vivir un cuento de hadas. Campeón del mundo en Qatar, primer lugar en el ránking Fifa, campeón de la última Copa América y campeón de la Finalísima (torneo que une al mejor de Sudamérica con el mejor de Europa). A eso, le podemos… Mejor dicho, le debemos sumar los premios The Best ungieron a Lionel Messi como el mejor jugador del mundo, a Lionel Scaloni como el mejor entrenador del mundo y a nuestra hinchada, como la mejor del mundo. Un verdadero conglomerado de logros, todos trascendentes, épicos, inolvidables, que convierten a nuestro país en el epicentro del fútbol mundial, quizás como nunca antes en su historia y más allá de otros logros que no se subestiman, que son parte de esa rica historia pero que no se dieron en un marco semejante, quizás porque en esos momentos no existían todos esos acontecimientos que ahora llenan de trofeos las vitrinas de los mejores, como son los premios The Best, creados recién a partir de 2016.

































