La actividad metalúrgica sigue sin poder recuperarse este año después de un 2024 de fuerte caída y en julio registró una variación interanual de apenas 1,8% (en julio de 2024 había caído 11,7%) y un aumento de 0,3% respecto al mes pasado, acumulando un crecimiento de 2,9% durante los primeros siete meses del año, manteniéndose 15% por debajo de los niveles históricos de producción.




































