La crisis socioeconómica por la que atraviesa el país lleva a la gente a rebuscársela para poder subsistir ante el aumento de precios y la falta de trabajo. En dos comedores de la ciudad de Rosario entregan a mayores y niños chorizos hechos con una mezcla de polenta y carne: los llaman “chorilentas”. Son alrededor de 500 raciones diarias.


































