El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó este lunes la valorización mensual de febrero de la Canasta de Crianza para la primera infancia, la niñez y la adolescencia.
La canasta de crianza volvió a moverse en el segundo mes del año con aumentos por debajo del Índice de Precios al Consumidor. El tramo escolar pesó más que el tiempo de cuidado, de acuerdo al análisis del organismo estadístico nacional.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó este lunes la valorización mensual de febrero de la Canasta de Crianza para la primera infancia, la niñez y la adolescencia.
El dato muestra incrementos “moderados” en todos los segmentos, con un impacto algo mayor en los grupos en edad escolar (de 4 a 12 años), que son los que suelen sumar más gastos asociados a rutinas, escolaridad y consumo cotidiano.
En términos generales, los costos asociados a la crianza subieron en promedio 1,5% en febrero, por debajo de la inflación mensual (2,9%). Sin embargo, el aumento fue generalizado con subas en las cifras destinadas al presupuesto familiar que, mes a mes, se recalcula.
De acuerdo con el informe del INDEC, la canasta para menores de un año se ubicó en $480.463. En enero había sido $476.230, lo que representa un incremento mensual de 0,89%.
En el tramo de 1 a 3 años, el valor trepó a $572.590, frente a los $567.124 de enero: una suba de 0,96%.
Para niñas y niños de 4 a 5 años, el costo total se ubicó en $490.459, contra $483.497 del mes previo, con una variación de 1,44%.
Y el valor más alto volvió a estar en el grupo de 6 a 12 años, que llegó a $616.484. En enero era $607.848: el aumento fue de 1,42%.
La Canasta de Crianza del INDEC combina dos componentes. Por un lado, el costo de bienes y servicios asociados al desarrollo de niñas, niños y adolescentes (alimentos, salud, educación y otros consumos). Por el otro, el costo del cuidado, que no es un precio de góndola sino una valorización del tiempo: horas de asistencia y acompañamiento estimadas para cada edad, calculadas según la remuneración por hora de la categoría Asistencia y cuidado de personas del régimen de casas particulares.
En febrero, esa composición se vio con nitidez en los extremos etarios. Para un bebé menor de un año, el INDEC estimó $158.312 en bienes y servicios y $322.151 como costo del cuidado, dentro del total de $480.463. Es decir: en la primera infancia, el cuidado no es un “extra”, es el corazón de la cuenta.
En el grupo de 6 a 12 años, el componente de bienes y servicios fue de $322.967 y el costo del cuidado se ubicó en $293.517, dentro del total de $616.484. Allí la balanza se empareja: crecen los consumos del día a día, y el cuidado sigue siendo alto aunque la escolaridad reduzca horas teóricas de atención.
Ese esquema también explica por qué el indicador puede moverse a un ritmo distinto al IPC. Mientras la inflación general mide precios de bienes y servicios, la canasta de crianza está fuertemente condicionada por el valor del tiempo de cuidado, atado a la referencia del salario doméstico. El cálculo metodológico muestra esa lógica: para menores de un año se estiman 147 horas mensuales de cuidado; para el tramo de 1 a 3 años, 168 horas; y a medida que aumenta la edad la carga horaria baja por la escolarización, hasta 84 horas mensuales en el grupo de 6 a 12.
Así se evidencia que si bien la variación de febrero quedó por debajo del 2,9% del IPC, eso no implica que criar “se abarate” o deje de presionar sobre los bolsillos. La diferencia mensual se vincula, principalmente, con la ausencia de variación del salario doméstico que funciona como referencia en el cálculo y la propia composición de la canasta de crianza que no replica el IPC de manera automática.
En el debate público esta diferenciación cobra relevancia, ya que la canasta de Crianza se consolidó como un insumo técnico en la práctica judicial, que permite dimensionar costos de crianza y actualizar criterios en litigios por cuotas alimentarias, considerando en la crianza una serie de aspectos como la leche, útiles, traslados, controles, horas de cuidado, entre otras cuestiones para la vida cotidiana.




