"El primer desafío urgente es igualar la edad jubilatoria de los regímenes especiales a la del régimen general. Luego, igualar las edades entre géneros -varón, mujer o no binarios- y finalmente, colocar una fórmula de adecuación de la edad al aumento en la esperanza de vida. En los países desarrollados, es usual seguir una fórmula que va aumentando paulatinamente la edad jubilatoria año a año con el aumento de la longevidad de la población".



































