Déficit estructural cubierto con impuestos; más beneficiarios a costa de menores beneficios; un número de jubilados por moratoria (3,9 millones) supera al de beneficiarios del componente contributivo puro (3,2 millones) y gastos no contributivos (asignaciones universales, bonos y refuerzo de ingresos) que pasaron del 4 al 20% del gasto total de la Anses.



































