- Las maestras jardineras (de ambos sexos) extrañaron más que nadie la presencialidad pues, aunque hicieron enormes esfuerzos, desarrollaron proyectos creativos e ingeniosos para llegar a los niños de diversas maneras, cada una de las exigencias de los protocolos sanitarios, desmentía y contradecía los principios pedagógicos del nivel. El nivel inicial dice "cuerpo y cercanía", y el protocolo decía "virtualidad y distanciamiento". El nivel inicial dice "exploración, experiencia sensorial, encuentro", y el protocolo decía "nada de objetos, cara tapada y actividades individuales". Por eso, el regreso a los jardines de cuerpo presente nos ha hecho encontrarnos con infancias golpeadas por la experiencia del aislamiento, la hiperpresencia de las pantallas, el efecto de la convivencia extendida con el grupo familiar extenuado, pero ha resultado un enorme alivio, un verdadero regreso a la esencia de la educación infantil.