Cada 28 de febrero, el mundo de la danza en Argentina hace una pausa para celebrar su día. No es una fecha elegida al azar; es el aniversario del nacimiento de Jorge Donn, el bailarín que rompió los moldes de la danza clásica y contemporánea para transformar el movimiento en pura emoción. A tres décadas de su partida, su figura sigue siendo el faro que guía a las nuevas generaciones de artistas que buscan, en el escenario, algo más que la perfección técnica.



































