El pasado fin de semana, la voz de Camilo Sesto se apagaba para siempre. Tenía 72 años y fue un fallo renal el que acabó con su vida de manera inesperada. El alcoyano nos deja grandes éxitos musicales, canciones que nos han marcado o con las que hemos crecido y un amplio repertorio de temas que pasarán a la posteridad, como Perdóname, Vivir así es morir de amor, Melina, Algo de mí, Getsemaní, Vivir sin ti o Mendigo de amor. Pero el legado de este icono de la música melódica no se limita solo a sus baladas románticas, sino que deja tras de sí un extenso patrimonio en el que tienen cabida desde casas hasta empresas.


































