“¿Cómo describir la agonía, el dolor de una huella imborrable, las consecuencias de un accidente que se lleva la vitalidad del cuerpo?”, son preguntas que dinamizan la creación de esta obra de Vendaval. “El cuerpo de Frida es un cuerpo herido, invadido, mutilado y sin embargo un cuerpo que contiene un espíritu inquieto e intensamente vivo”, asegura Meza y luego anticipa que “Viva la Vida” es un “viaje hacia su mundo impresionante, particular y único, hacia su vida que estuvo marcada por el abandono, el padecimiento físico y el dolor. Es una declaración, una pulsión y el deseo intenso de vivir. Celebrar la vida y resistir aún en la adversidad, en la soledad y el dolor. Un canto a la luz, necesario, profundo, vital y humano. Una puesta en escena que busca constituirse en una experiencia sensible, una mirada conmovedora del mundo de Frida. Paisajes que convierten el dolor en poesía y la poesía en danza. Hacer del dolor un talismán que cure, renacer como una mariposa florecida en una fiesta de colores".